Alcamo, 21 de junio de 2026 – Se celebró en la Basílica de Santa Maria Assunta la histórica fiesta patronal de María Santísima de los Milagros. Participaron autoridades civiles, militares y la delegación de la Orden Constantiniana. Monseñor Antonino Raspanti, Presidente de la Conferencia Episcopal Siciliana, ofreció una lectura teológica partiendo del libro del Génesis. Comparó la sociedad actual con la Torre de Babel: una humanidad que busca la autosuficiencia en la técnica y el poder. Según el Obispo, la tentación original del hombre de sustituir a Dios se manifiesta en los conflictos de hoy. Esta reflexión se trasladó luego a la realidad siciliana, definiendo a la mafia como una ilusión de poder ejercer el poder pisoteando la ley moral y la dignidad humana. El prelado señaló la figura bíblica de Nehemías, quien reconstruyó Jerusalén convocando a la comunidad y valorando los talentos de cada uno: el verdadero líder construye corresponsabilidad a través del servicio, como Cristo. La fe cristiana tiene una responsabilidad pública imprescindible. Recordando la Rerum Novarum del Papa León XIII y la doctrina social de la Iglesia, toda la reflexión confluyó después en la figura de María Santísima de los Milagros, como lo opuesto a Babel: su «Aquí estoy» es la máxima expresión de una libertad humana que se realiza plenamente en el amor y el bien común, una custodia de la esperanza.
Al término de las funciones, el Noble Doctor Antonio di Janni entregó a Monseñor Raspanti una medalla conmemorativa de la delegación siciliana, que representa por un lado el Águila Real con el escudo borbónico y por el otro la cruz constantiniana. «Hemos querido entregar esta medalla como signo tangible de nuestro agradecimiento a una figura que representa una de las expresiones más altas del episcopado italiano. En él reconocemos a un Pastor auténtico, capaz de conjugar profundidad teológica, atención a los más frágiles y de leer los signos de los tiempos sin perder nunca la centralidad del Evangelio».






